MIS GANAS DE MUNDO

02.10.2019 – Portugal

Desde mi primer viaje o quizás desde mucho antes pero sin saberlo que tenía latente, siempre ahí a punto de explotar el querer irme a vivir a otro país.

Ya desde chica cuando me fui por primera vez a Santiago de Chile a visitar a mi prima, volví loca por querer irme a vivir a ese país. Recuerdo que llegué y empecé a mandar e-mails a todas las agencias de publicidad de esa ciudad pero no era fácil que alguna me dijera que me contrataba desde la distancia (seguramente mi juventud e inexperiencia no hizo lo suficiente o simplemente no era el momento de irme de mi país).

Unos años después, no recuerdo cuántos pero no fueron muchos, arreglé para irme con una amiga a España por un año… pero las decisiones de la vida hicieron que me quedara y que viajara mi amiga sola. Y fue algo que agradecí, porque fue justo el año en que falleció mi abuela.

Luego me pasó que conocí el norte de Argentina! Y ahí se multiplicaron más mis ganas de no querer volver a vivir en Buenos Aires, había descubierto otra forma de vivir, una forma de pensar diferente a la que veía todos los días… pero no podía en ese momento abandonar mi ciudad, o no era el momento tampoco para hacerlo.

Siempre imaginaba, soñaba con irme a viajar sola, por lo menos durante las vacaciones, o irme unos meses y volver… los viajes siempre estaban latentes en mí. Cada vez que miraba en la tele o algún lugar un nuevo paisaje, me quedaba fijo en la mente para en algún momento conocerlo.

Pensando cómo hacer para irme, para viajar, para darle importancia a eso que mi cuerpo y mi alma me pedían un día me fui a hacer mi carta natal… Recuerdo como si fuera hoy la sesión, cuando la señora me estaba diciendo aspectos de mi personalidad según lo que iba diciendo mi carta, me dice, vos sos libre, independiente y está marcado en tu carta que vas a vivir fuera del país, no sé si para siempre o por un tiempo y después volver, pero tu carta lo dice y vas a hacerlo… en un lugar que tenga agua (de cualquier tipo, río, mar, lo que sea).

Imaginense cómo me fui yo de esa sesión! No sólo porque había acertado en cada cosa que me dijo, sino porque me decía que estaba marcado en mi carta el viajar!!! Y ahí me di cuenta que eso que tanto me insistía era algo que ya estaba predestinado, o por lo menos así lo quería creer yo. Y viéndolo ya muchos años después creo que ahí empezó mi camino…

Un tiempito después logré el mayor sueño que tenía hasta ese momento, conocer Europa. Hice el típico viaje: Valencia, Barcelona, un salpicado de ciudades de Italia (Roma, Venecia, Como, Cinque Terre) y París, mi sueño desde que tuve mi primer clase de francés en el colegio. Y cuando vi la torre sentía un sentimiento inexplicable, no por la torre (que es impactantemente hermosa) sino porque con mis 28 años había logrado con mis propios medios llegar al lugar que quería. Pero ojo! Porque cuando uno llega donde quiere, siempre luego pide un poquito más! (o por lo menos así soy yo!).
Así que al otro año volví a Barcelona y París pero también conocí algunos lugares del Sudeste Asiático, y ahí empezó mi amor con Tailandia!!!

Cuando volví de esas vacaciones lo único que me importaba era seguir viajando. Ir a trabajar encerrada en una oficina más de 9hs por día a veces se me estaba transformando en una mochila que cada vez pesaba más.
Cada día recordaba mi carta natal… y fue un impulso (porque mi vida siempre fueron impulsos!) que compré un pasaje de ida a Barcelona por $3500 argentinos y empecé a planear.
Primero tenía que ir acomodando mi vida… saldando las deudas con la maldita tarjeta de crédito, e ir ahorrando mes a mes lo que pudiera. Por supuesto que como siempre los números nunca me cerraban, entonces tenía que averiguar qué posibilidades tenía para viajar barato… y ahí empecé a hacer Couchsurfing. No alojaba porque no podía sino que me ofrecía a mostrarles la ciudad a los turistas que se contactaran conmigo. Y fue una de las mejores decisiones que tuve!!! Conocí a grandes amigos con los que hoy sigo manteniendo contacto: Markus de Finlandia, Bibi de España, Lisa de Italia… y otros con los que pasé grandes momentos como Artem de Rusia y Cloé de Francia.
Ya iba palpitando el viaje, cada vez más ansiosa pero sabiendo que todo llega.
Trabajando muchas cosas para irme segura, sin miedos, entré más en profundidad en el mundo espiritual (ojo, no soy yogui, no me creo buda ni nada de eso!). Trabajé el despojo, el soltar, el fluir y viajar ligero porque sabía que si quería estar unos meses viajando no necesitaba de mucho. Y me fui!

Y luego de conocer varias ciudad en diferentes países (Egipto, India, volver a Tailandia y enamorarme aún más, Malasia, Italia, Grecia, España, Francia, Alemania, Polonia, Checa, Bélgica, Inglaterra, Irlanda, Andorra y Portugal), de viajar con voluntariados y couchsurfing, hasta empezar a trabajar en temporada para ganar plata y seguir viajando, hoy me encuentro viviendo en Portugal… al lado del mar… luego de haber estado 6 meses en Andorra al lado del río…

Y desde el momento que llegué a Andorra sabiendo que me quedaría en la temporada, se podría decir que me quedaba a vivir porque tenía trabajo, sueldo y obra social (¿?) y me sentaba al lado del río; y en cada momento que estuve en la playa los 9 meses anteriores o también sentada al lado de un río, y hoy que estoy disfrutando del mar de Portugal, inevitablemente recuerdo esa sesión donde esa mujer me leyó mi carta natal…

“𝗩𝗮𝘀 𝗮 𝘃𝗶𝘃𝗶𝗿 𝗲𝗻 𝗮𝗹𝗴ú𝗻 𝗹𝘂𝗴𝗮𝗿 𝗾𝘂𝗲 𝘁𝗲𝗻𝗴𝗮 𝗮𝗴𝘂𝗮”

Y aquí estoy… viviendo! Porque por sobre todas las cosas, VIVO!!!

Y quizás esa señora ese día interpretó qué era lo que yo necesitaba escuchar, ese impulso que yo necesitaba, aunque creo 100% en la fuerza del Universo y que nosotros somos parte de él (gracias a ese viaje al norte de Argentina) y que cada uno tiene su lugar, sólo que es cuestión de buscarlo y cuando uno lo encuentra no soltarlo, vivirlo, con todo el amor que uno pueda dar, hasta exprimirlo e ir por algo más!

Por eso soy una fanática en decir que no le tengamos miedo al miedo, porque sería hipócrita decir que en toda esta aventura nunca tuve miedo, al contrario, tuve más miedos que certezas, pero lo bueno del miedo cuando uno no se paraliza frente a él es que te da impulso, y ese impulso es cada vez más alto!!!

➰𝑉𝑖𝑣𝑖𝑟 ➰𝑆𝑒𝑛𝑡𝑖𝑟 ➰𝐹𝑙𝑢𝑖𝑟 ➰

Playa Tonel en Sagres – Portugal

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